Después de un infarto de miocardio, los enfermos se plantean cambiar drásticamente los malos hábitos de vida que les condujeron a esta situación preocupante. Así, comienzan a beber menos alcohol, a suprimir el tabaco, quizá a realizar algún tipo de ejercicio moderado y, especialmente, a comer más saludablemente. Saben que las personas más saludables y longevas lo son precisamente por comer menos, por eliminar las grasas saturadas presentes en la carne de mamíferos y por incorporar los alimentos procedentes de la tierra. Este libro proporciona al lector interesado una corta pero precisa información sobre el corazón, el sistema circulatorio y las circunstancias que le llevan a deteriorarse, además de los adecuados alimentos para volverlo a dejar en buenas condiciones para el resto de la vida. Si antes no tuvimos en cuenta a este delicado y vital órgano, y por eso enfermamos, ahora podemos revertir el proceso y poder llevar una vida plena, junto con una alimentación sabrosa y variada. |